Tomas de Aquino

Santo Tomás (1221-1274) constituye la cima de la escolástica medieval. De manera unánime se le considera el más grande de los filósofos de la edad media

Teólogo y filósofo italiano. Hijo de una de las familias aristócratas más influyentes de la Italia meridional, estudió en Montecassino, en cuyo monasterio benedictino sus padres quisieron que siguiera la carrera eclesiástica. Posteriormente se trasladó a Nápoles, donde cursó estudios de artes y teología y entró en contacto con la Orden de los Hermanos Predicadores.

Pensamiento

Tomás de Aquino supo resolver la crisis producida en el pensamiento cristiano por el averroísmo, interpretación del pensamiento aristotélico que resaltaba la independencia del entendimiento guiado por los sentidos y planteaba el problema de la doble verdad, es decir, la contradicción de las verdades del entendimiento y las de la revelación.

Afirmó la necesidad de que ambas fueran compatibles, pues, procediendo de Dios, no podrían entrar en contradicción; ambas verdades debían ser, además, complementarias, de modo que las de orden sobrenatural debían ser conocidas por revelación, mientras que las de orden natural serían accesibles por el entendimiento; filosofía y teología son, por tanto, distintas y complementarias, siendo ambas racionales, pues la teología deduce racionalmente a partir de las premisas reveladas.

El pensamiento de Tomás de Aquino parte de la superioridad de las verdades de la teología respecto a las racionales, por la sublimidad de su fuente y de su objeto de estudio: Dios. Aunque señala que la razón es muy limitada para conocer a Dios, ello no impide demostrar que la filosofía sea un modo de alcanzar conocimientos verdaderos

En segundo lugar, porque es la herramienta natural del hombre para conocer el mundo y Aquino, considera imposible pensar en la falsedad de la razón por lo connatural que no es. No obstante, Tomás señala que de llegarse a una contradicción real y no aparente entre una conclusión de fe y otra racional, la errónea es la de la razón puesto que Dios es infalible. 

Las cinco vías para demostrar la existencia de Dios

Para Tomás, Dios es lo primero en el orden ontológico, pero no en el orden psicológico. Aunque es el fundamento de todo, a Dios hay que alcanzarlo por un camino a posteriori, partiendo de sus efectos, del mundo. Dios precede a las criaturas en el orden ontológico, como la causa es anterior al efecto, pero en el orden psicológico viene después de las criaturas, en el sentido de que se llega a El a partir de una meditación sobre el mundo, que remite a su Autor. 

El punto de partida de cada vía está constituido a veces por elementos extraídos de la cosmología aristotélica, que Tomás utiliza con toda confianza en su eficacia persuasiva, en un momento en que el aristotelismo era la filosofía hegemónica. Sin embargo, la fuerza probatoria de cada argumento es siempre, y en su totalidad, de índole metafísica, y como tal pretende ser válida en distintas situaciones científicas.


Aquí tenemos resumidas las cinco vías por las cuales Aquino demuestra la existencia de Dios

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